Ayer fuimos al Tivoli en Copenhague junto con unos amigos y su nena. Cómo es tradición danesa durante esta temporada dentro de este sitio venden muchísimos artículos navideños. También fue la primera vez que Luna visitó un parque de diversiones, y se la pasó bomba. Junto con Emma y los primos de ella. Ahí iban los 4 chamacos corriendo como caballitos desbocados por los alrededores de los juegos mecánicos y tocando todo lo que se les pusiera enfrente. Luna pasó todo el día sin su mimi (así le llama al chupón), pues se le olvidó en casa, sí lo echó de menos pero con tanto que hacer y mirar no le paró bola. Pasamos a la villa de los ayudantes de Santa Claus o Tomten, como le dicen por estos rumbos.
Después fuimos a comer a Jensen's Bøfhus, uno de mis lugares favoritos para comer rico rico. Se los recomiendo si andan en Suecia o Dinamarca. Y al final tomamos el tren de regreso a casa. Aquí abro un paréntesis, porque Luna ama el tren, la historia es que cada que vamos al dagis tenemos que pasar por debajo del puente donde pasa el tren que va a Copenhague o mas al norte de Suecia. El punto es que se emociona y empieza a gritar: TITTA TEEEEEN Mamá! -le digo- Sí mira EL TREN! -contesta- Jooo (yuuu)EL TREEEEN!. Ahora que ya está mas conciente de las cosas que pasan a su alrededor cuando llegamos a la estación central y vio semenjante tren, el mismo que viste y calza, se emocionó a tal grado que no quizo estar en la carreola y salió corriendo para subirse al vagón. Cierro paréntesis. Unas fotitos :D