miércoles, noviembre 15, 2006

*cantando*

Bien lo decía Rodri en uno de sus posts, cuesta mucho encontrar a la persona correcta y cuando lo hacemos pues resulta que no era esa y otra vez a buscarle o a esperar a que llegué. Much@s ya encontramos lo que queríamos o lo más parecido tal vez, en fin. En aquellos años de adolescencia me hubiera gustado tener los suficientes para decir "Me voy"


5 comentarios:

Lorena dijo...

orale, esta buena la rola, también las dos que has puesto aqui al ladito... gracias maga!

*Erika* dijo...

Híjole! a mi me hubiera gustado tener los suficientes pero para haber dicho "no me voy"...el rumbo hubiera sido muy diferente.
Ten kiu por la rolita...me like it!
;o)

P.D.Que tal anda el clima por allá? espero que no igual de jodido como aquí!

Elena dijo...

La primera vez que vi ese video también pensé en como hubieran sido las cosas si hubiera dicho me voy. No lo sé. Lo que si me queda claro es que hoy no sería quién soy. Necesité de ese error para poder seguir... ¿seguir? a veces aunque creamos que hemos dados pasos adelante de ese "aquel" de alguna manera seguimos enfrascadas. Por lo menos así me pasa a mi :S

Anónimo dijo...

Varias veces las cosas hubieran sido mejores si solamente hubiera dicho "me voy", mas facilmente dicho que hecho pero al fin y al cabo todas esos detalles me hicieron como soy hoy en dia y por eso solamente no los cambiaria.

Ogirdor dijo...

Maga, justo cuando necesitaba de saber que existía, que a alguien le pudiera robar unos segundos en su mente, en sus pensamientos, entró a tu blog, luego de unos días de ausencia y me encuentro con esto que me atrae nuevamente a la Tierra. Gracias.
A veces el estar con alguien puede significar sólo eso, compañía pero no muchas otras cosas que deseamos. Nos clavamos en la costumbre y el temor a decir "me voy" se incrementa. Se eleva porque nos es también, muchas veces, no siempre, simplemente cómodo, nos acostumbramos a todo (sic), menos a no comer y eso TODO a veces es hasta lo mal que la pasamos.
Con el tiempo y tantos encuentros fortuitos, amores reales y pasajeros, cuartos oscuros, ligues de antro entre otras cosas, caígo en que el amor no es igual que al enamoramiento y que el primero es más bien cuestión de actitud.
Gracias Maguín por hacerme saber que también se aplica la Ley de Newtoon en mí. Caí a la Tierra.
Besos.

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